Date tu lugar y no te regales…

Imagen

Justo ayer estaba con una linda amiga conversando acerca de cómo debía de llamarse este Post y teníamos varias opciones, una era “Manual de la Regalona”, otra podía ser “Manual de la Arrastrada”, “Si te vendes GRATIS nadie pagará un centavo por ti” y al final, decidí quedarme con este título y les hablaré de Laura otra vez, quien necesita meter el quinto dedo al enchufe para comprobar que efectivamente pasa corriente…

Ella es muy deportista, tiene una pasión por un deporte que se llama Frontón y que es peruano, si quieren aprender un poquito más de qué trata, pues aquí hay un poquito de cultura general, http://es.wikipedia.org/wiki/Paleta_front%C3%B3n . Bueno pues, Laura es tan entusiasta que aunque no juega muy bien, siempre trata de pegarle a la bola y hasta se inscribe en los campeonatos nacionales, ya está acostumbrada que la eliminen en el primer partido y lo toma a la broma cuando se entera que le toca jugar contra la número 3 de Perú en Singles y contra la  campeona en Dobles, pero les juro que igual deja todo en la cancha y hasta le ligan unas bolitas chiquitas mostras, que hacen correr al rival y celebra feliz cuando les hace puntos.

Este fin de semana, ella se moría por jugar y no tenía con quien bolear, así que le dijo a un pata que estaba solo si quería pichanguear con ella, y éste aceptó sin dudarlo. No sabemos si era su mallita negra rica y apretadita, si le dio pena o si simplemente, le pareció chévere que una chica simpática se le acerque y le pida de buenas a primera para jugar un partido sin conocerlo, pero el hecho es que congeniaron muy bien, hubo harta química y entre juegos y conversas, empezaron las bromitas, los coqueteos y aunque él era 4 años menor que ella, pues hubo una atracción a primera vista y Laura deseaba que el punto 15 no llegara nunca, pero luego de 4 sets, ya hasta ampollas en los pies tenía, así que tuvo que parar contra su voluntad…

¿Me acompañas al carro a traer mis zapatillas especiales para frontón le preguntó ella? Claro, dijo Julio César, que así se llamaba el chico amable que le acababa de acelerar el corazón cuando la miró a los ojos y ella se hizo la tercia, pero mientras caminaban al estacionamiento del club, iban conversando y profundizando un poquito más, y Laura descubrió una nueva forma sutil de preguntarte si estás casada, pero no tan frontal: ¿Y con quién vives? Jaja, pensó ella, quiere saber si tengo esposo e hijos, así que le respondió, “con mi papá, su tercera esposa y el hijo de ella, sólo los 4″. Ah, ok dijo él, pero ella no le devolvió la pregunta hasta más tarde…

Volvieron a la cancha y ya la habían ocupado 2 tíos, así que ella ni corta ni perezosa los retó a jugar dobles y se metieron un partidazo, ya eran partners, sonreían en cada jugada que hacían punto, paleta con paleta, él la cubría en los puntos que ella no conseguía responder, comenzaron las bromas de doble sentido y cuando empezaron a ligarle estas bolitas chiquitas, JC le advirtió que una más y la cargaba, así que Laurita se puso nerviosa y al décimo punto, él ya la estaba cargando como si fueran amigos de la infancia, no podía haber tanta confianza de un momento a otro, ella simplemente se dejó llevar, porque no tiene malicia y porque dice las cosas de frente, siente, se alegra, ríe sin parar cuando le provoca y hasta llora como una niña si se golpea con la raqueta y trata de ser ella misma, aunque ya le he dicho que en esta sociedad tan machista y conservadora, no puede ser de esa manera, porque los hombres interpretan otras señales y la etiquetan de “mujer regalona, chica fácil, choque y fuga, gallina vieja que da buen caldo”, etc.

Resumiendo el cuento, mientras Laura estaba viendo un corazón con Julio César, él sólo estaba viendo un par de tetas, estuvieron 4 horas juntos y ella no pudo evitar preguntarle si era casado, para variar, era divorciado con un hijo de 12 años que vive en México y le contó que salía con alguien desde hace 1 año, ¿cómo así sales con alguien tanto tiempo sin que sea tu novia pensó ella? Pero prefirió no preguntar más y se quedó triste, porque de verdad que había sentido una conexión especial con él y ya estaba lista para darle su teléfono, pero se despidieron con un abrazo fuerte sin intercambiar números…

Los 2 se metieron al sauna, cada uno al suyo por si acaso, y para la sorpresa de Laura, desde el sauna de mujeres, se escuchaba todo lo que hablaban en el sauna de hombres, así que ella estaba solita con la oreja parada, pero por más que lo intentaba, no llegaba a oír ni la tercera parte de lo que ellos hablaban, ¡hubiera dado lo que sea por ser la Mujer Maravilla y estar acompañada de Superman o el Hombre Biónico para que le narren letra a letra lo que estaban diciendo! Casi salió asfixiada del sauna, pero el chisme podía más, reconocía la voz de Julio César y deseaba que le cuente a sus amigos que la había conocido y le había movido el piso, pero sólo llegó a escuchar que las mujeres éramos complicadas.

Eran las 6:00pm, Laura estaba sola en su carro pensando con quien almorzar y en eso, aparece de nuevo JC en su auto, le hace juego de luces, se baja, la abraza y ella se pone feliz de verlo nuevamente. ¿vamos a almorzar juntos le dice ella? A lo que él responde que le encantaría pero que ya quedó con su mamá en ir a comer Makis, ella pone su carita triste y le dice lo que le nace en ese momento: “No quiero que te vayas”, ¿acaso está mal decirle eso? ¿será que él lo está mal interpretando o ella de verdad se está regalando? JC le dice que tampoco quiere irse, pero que más tarde pueden verse, Laura ya voló alto y hasta se está imaginando que él va a dejar a su novia para salir con ella, pero por favor, no veas lo que tú quieres ver, sino pisa tierra y trata de ver la realidad de las cosas.

Se despiden con un nuevo abrazo, ahora sí intercambian números, se agregan al “WhatsApp” y él queda en llamarla más tarde. Son las 7:30pm, ella aprieta su número por casualidad y se disculpa, a las 9:00pm ella da el primer paso porque JC aún no la contacta y le dice si está cerca para encontrarse, él le dice que puede recién a partir de las 11:30pm y ella le dice que no puede a esa hora, porque se va a bailar con sus amigas. Él no responde nada desde las 9:30pm y a las 12:00am ¿adivinen qué? Laura vuelve a escribirle de nuevo y al final quedan en encontrase a la 1:00am en la puerta de un bar, en horario trampa, sin darse su lugar y ponerse un lazo con papel de regalo, llega en su carro a seguir con la conversa que quedó pendiente en el club y se expone a que no la tomen en serio, ella aún no se da cuenta de lo tarada que ha sido, hasta que se lo cuenta todo a su amiga y ella la cuadra mal, preguntándole ¿qué michi le pasa por el cerebro para llamarlo y escribirle tantas veces?

Por favor chicas, aprendan la lección, no se regalen, si nos ofrecemos con el letrero de “GRATIS”  a los hombres, nadie va a querer pagar un centavo por nosotras. Hay que darnos nuestro lugar, hay que valorarnos, así no hayan hombres, así el mercado casi se esté cerrando, así la calle esté cada vez más dura, no lo intenten hacer de esa manera, porque al final, sólo les va a pasar lo que le ocurrió a Laura este último sábado, que se dio contra la pared, cuando JC le propuso ir a un telo y le  confesó que le quería dar vuelta. Ella no aceptó siquiera darle un beso, pero con las señales que estuvo dando, no era de extrañar que esta historia acabara así.

Ayer se vieron nuevamente, ella lo había invitado a su partido por el campeonato, él ni siquiera se acercó a saludarla, pero se acabaron encontrando de casualidad y ya la emoción del primer día había pasado, Laura ya estaba en tierra firme y JC ni siquiera se quedó a ver su partido. Luego ella se enteró que hoy viajaba a la playa con su novia, quien nunca sabrá que hace 2 días, él hubiera podido estar en los brazos de otra mujer.

Moraleja de la historia: “El hombre es cazador por naturaleza, déjate cazar”.

Imagen