RSS

Archivo de la categoría: Regalos de Navidad

¿A caballo regalado, no se le mira el diente?

sincompro585

Cuántas veces hemos escuchado este dicho popular y la verdad que la mayoría de personas suelen ser diplomáticas al respecto, cuando les regalan algo que no les gusta, ¿verdad? Justo ahora que terminaron las fiestas navideñas y que todo el mundo alborota las tiendas comprando sin medidas,  como que la Navidad fuera solamente una fecha para dar regalos, cumplir los deseos de los niños, la gran ilusión de Papa Noel y los reyes magos que es mañana y en fin, creo que desde chiquitos se nos acostumbra a que aprendamos a dar las gracias, incluso por regalos que no nos gustan para nada, la mejor prueba de cómo reacciona un niño a un regalo es cuando le regalamos ropa, ellos simplemente la tiran por allí y siguen buscando juguetes…

Y es que el tema de regalar es a veces tan complicado, nos ponemos exquisitos, exigentes y esperamos que nos regalen de acuerdo a lo que nosotros hemos regalado, entonces surgen las expectativas de lo que nos imaginamos nos deberían de regalar y les juro que yo hasta he probado con la lista de deseos en mi Facebook para mi cumple o Navidad y a veces me ha ligado, el mejor termómetro de la verdadera reacción sincera de alguien cuando recibe un regalo son los niños, ellos no dudan en decirte qué feo regalo tía, ya tengo 3 igualitos, son repetidos, o no me gusta el Hombre Araña, hubiera preferido Cars, incluso cuando le regalé un disfraz de las Tortugas Ninja le dio pataleta porque decía que lo habían engañado con una máscara que era una porquería de antifaz que nunca quiso ponerse y son tan espontáneos, que si les regalas una pista de carreras sin carro o sin baterías, te preguntan: ¿y los carros? ¿no compraste pilas tía? PLOP!

Así que ya saben, “a caballo regalado no se le mira el diente”, pero tengo que reconocer que muchas veces no he podido controlarme y he acabado contestando alguna pachotada horrible acerca de algún regalo que me haya parecido horrible y el que más recuerdo que me da remordimiento hasta ahorita, fueron unas zapatillas Adidas con la cara de un viejito que me parecía fatal, blancas como de educación física del colegio y encima con huequitos  mismo coladera de arroz , apenas las ví, le dije a mi enamorado con el que ya llevaba casi 4 años:” ¿y de tantas zapatillas bonitas que hay por allí, justo decides elegir las más feas de la tienda? ¿Y esos huecos espantosos para qué son, para que respire el pie?, ¿Y la cara de ese viejo decrépito?” PLOP y recontra PLOP, antes de que yo termine de criticarlo, ya se le habían caído las lágrimas al pobre, incluso ni me había dado cuenta que él tenía puestas en ese momento las mismas zapatillas y que me compró del mismo modelo para estar igualitos, ¿pueden creer lo bestia que fui? El mal ya estaba hecho, encima él sólo tenía hermanos hombres y su madrasta calzaba 2 tallas menos que yo, por lo que al final acabé pidiéndole perdón y aceptando el regalo, han pasado 14 años desde aquel momento, y tengo que confesarles que hasta ahorita me sigo arrepintiendo de lo bruja que fui, obviamente le maté la voluntad de volverme a regalar algo y es que a veces señores, uno que se pule con los regalos y los trabaja por meses, los hace con sus propias manos, les dedica todo el amor y el tiempo y ellos que te entregan por Navidad un neceser de cremas que huelen a vieja con unos coletes de pelo que no te sirven porque tienes 4 mechas…

¡Igual, sería bueno que aprendamos a quedarnos callados cuando nuestro amigo secreto la cague horrible con nuestro regalo final, hay que mandarle indirectas al mundo, al vecino, a la familia, cuñados, hermanos, padres, suegros, etc, para que se den cuenta que ya no pueden seguirte regalando todos los años objetos de cocina o posa vasos, porque son regalos para la casa y no para ti!  Mi cumpleaños por ejemplo cae justo en plena época de frío y tengo colección de chalinas de todos los colores y tamaños, pero me las siguen regalando, así que muy fácil, les cambio la tarjeta y yo también las regalo de vuelta a otro cumple que tenga en esas fechas. Ahora si me regalan cosas que no me gustan, me muerdo la lengua, les digo muchas gracias con cara de disimulo, aunque por dentro estoy pensando, “esta tarada me conoce ya 10 años y todavía no se entera que odio los chocolates Bitter o con licor”, “1,000 veces he repetido que me encantan los perfumes dulces y se le ocurre regalarme una cítrica que huele a loco”, en fin, son varios ejemplos, pero con el tiempo he aprendido a disimular, así que les aconsejo que hagan lo mismo.

Esta última Navidad por ejemplo yo esperaba más regalos que nunca llegaron y caballero nomás, a veces hay que dar sin esperar recibir nada a cambio, tengan a la mano una bolsa donde poner los regalos reciclados que no les gustan, pero con mucho cuidado que no haya una tarjetita escondida adentro con una dedicatoria a ti o con el nombre de un proveedor, como le pasó a mi amigo Jose que le regaló una botella de whisky a su mejor amigo y no se dio cuenta que iba con la tarjeta del proveedor y nombre de su empresa, PLOP! ¡Incluso me contó que su mamá también recibió un regalo que no le gustó en absoluto y se lo acabó devolviendo al año siguiente a la misma prima que se lo había regalado, que feo roche por mi madre! PLOP

Menos mal, a mi todavía no me ha pasado, además yo soy muy fácil de regalar, me encantan los girasoles, el chocolate blanco, los perfumes dulces, cremas y colonias de Victoria Secret en color rosado, cualquier cosa u objeto de mi marca favorita de la vida que se llama Desigual, libros de Paulo Coelho, ropa deportiva o gorritas, etc. Si quieres evitar “planchas quemadas” con tus futuros regalos, anda mejor tú a comprarlos con tu pareja o dale tips a tus amigos para que la chunten, porque “a caballo regalado, sí le miramos los dientes”, no mientan pues…

06

Anuncios
 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,