El Amor no entiende de razas, pero ¿tú sí?

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Este es un tema para el debate, y creo que no es sólo un problema del Perú, si no de muchos países del mundo, que aún enfrentan un aprendido racismo, heredado de sus padres, en sus escuelas y en su entorno en general…

Desde el Imperio de los Incas, los conocidos popularmente como “cholos” son ya la mayoría del país, la raza blanca en el Perú es cada vez más reducida y encontrar a un rubio de ojos azules, es cada vez más difícil, salvo que te vayas a Cusco a “brichear” un poco, término que utilizamos para referirnos a las personas que sólo buscan relacionarse con extranjeros, marcando como público objetivo única y exclusivamente a personas que sean de otro país, cualquiera que fuera, con la intención de que puedan atravesar el “bridge” o puente hacia fuera del Perú, por eso los llamamos “bricheros” y éstos salen a “brichear” con foráneos, Cusco está plagado de bricher@s y es un buen Point para ir a buscar gringos, aunque les advierto, que ellos las prefieren morenas o de “color humilde” como decía mi divertida amiga “la camu camu”.

Bueno pues, la cosa es que yo fui criada en un entorno muy racista, mi colegio era medio clasista y cuando eres niño te aprendes a juntar con todos, amas a todos sin importarte dónde vive, cómo se viste, si tiene apellido compuesto o si es negro, chino o cholo, todos nos vemos iguales y jugamos sin prejuicios, hasta que empiezas a ver que un adulto te obliga a segmentar con quién debes y con quien no debes de juntarte, andar y mucho menos involucrarte…

“Prefiero que te quedes soltera y que nunca tengas hijos, a que malogres tu descendencia” le dijo su padre a Fátima cuando conoció a su novio, un chico moreno del cual ella se estaba enamorando, pero que en el fondo tenía miedo de presentarlo a su familia por no hacerlo pasar un mal rato, o ¡tal vez exponerlo a que alguien le vaya a hacer algún desplante! Sus primas le dijeron a manera de broma que sus hijos no iban a jugar con los de ellas, también le insinuaron que él tendría que pasar por la puerta de servicio y así mil bromas por el estilo, que a Fátima le retorcían el hígado, pero sobre todo, la conciencia de que en pleno siglo XXI, seguimos siendo tan racistas como en los siglos pasados, y eso le entristece el corazón.

Ella ha tenido la oportunidad de vivir fuera, ha estado 4 años en Brasil donde todos se mezclan con todos sin importar la raza, política o religión, su amiga negrita Nayara se casó con un albino y son hasta ahora muy felices, pena que no han podido tener hijos aún, pero estoy segura de que sería una linda “café con leche” , ¿verdad? También ha vivido en España, donde ves de todo, nadie se escandaliza si ves a una rubia caminar de la mano con un negro, moreno, cholo, indio o lo que fuera, todo es tan normal, que nadie juzga a nadie por su color de piel, no se cuestionan las razas y les confieso, que allá en Europa, se vuelven loquitos por los morenos en general, a las rubias, pelirojas o blancas ni las miran, porque allá hay de sobra y prefieren lo exótico y diferente.

Fátima tuvo la suerte de cambiarse de colegio y en los 4 años que estuvo en otra escuela, le cambiaron el Chip de las cosas, aprendió a ver la vida de otra manera y con otro plasma, se enamoró de los cholitos de su clase, hasta estuvo con el negro del cole y ¡si su abuela la viera, se levantaría de la tumba para jalarle las orejas, porque más racista y clasista que ella, no he conocido jamás! Sin embargo, para ella no ha sido fácil lidiar con este tipo de situaciones, sus sobrinos son casi todos rubios de ojos azules, su entorno es más que racista, se paran fijando en las apariencias, mientras ella ve el interior y se enamora de los corazones, no se cuestiona de dónde viene Jaime, dónde vive o en dónde estudió, ella simplemente lo quiere por lo que él es ahora, por como la trata y por como son felices cuando están juntos…

Sin embargo el mundo no funciona así, la gente es prejuiciosa y racista, yo conozco a un tipo que dejó a su novia de toda la vida para estar con una negra y fue todo un escándalo, ¡otra amiga dejó a su esposo y su hijo para irse con un moreno tipo chinchano y están juntos desde hace 10 años, felices y enamorados! Pero el ex esposo, no sale de su asombro de que lo puedan cambiar por un negro, en verdad, salvo que hayas vivido fuera, o hayas viajado poco, creo que eres y seguirás siendo suelto de huesos para mirar la paja en el ojo ajeno, juzgar a la gente por su color de piel o por su apariencia, cuando el mundo va evolucionando, el Perú ya ha tenido un presidente cholo, Usa un presidente negro y ojalá que pronto, las personas aprendamos a mirar a los demás, sin esos filtros tan pasados de moda que a Fátima la tienen sin cuidado, porque ella ama y seguirá amando a Jaime como es, así algún día tenga un hijo cholo, negro, zambo o “what ever”…

Cuando uno realmente ama, no entiende de razas, no entiende razones, no entiende de separaciones por cosas que van más allá de los sentimientos, recuerden siempre eso, y traten de enseñar esos valores a sus hijos, que no segmenten conforme van creciendo a sus amistades y luego al amor, simplemente que se dejen llevar por su corazón…

Aquí les dejo el capítulo más racista entre Cirilo y Maria Joaquina, esos 2 personajes infantiles de la telenovela mexicana “Carrusel” que pasaron en el año 89.

http://www.youtube.com/watch?v=9P-3FsGxXWU

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